La vendimia es la recolección de las uvas de vino (para la recolección de las uvas de mesa, se emplea la palabra cosecha). En el hemisferio sur, se vendimia entre los meses de febrero y abril, mientras que en el hemisferio norte, la vendimia se realiza entre los meses de julio y octubre. Pero dentro de estas horquillas temporales, ¿qué factores hacen decidir las fechas de vendimia?

La clave esencial: el punto de maduración de la uva

Para establecer el periodo concreto de vendimia, es decir, las fechas de la campaña de vendimia, la base de toda decisión es el tipo de vino que se quiere producir. Así, por ejemplo, para vinos generosos o de licor, se suele recurrir a la llamada vendimia tardía, ya que se busca la sobremaduración de la uva. En este sentido, la vendimia depende de la relación porcentual entre azúcares y ácidos que alcanza la uva. Y ello viene determinado por el tipo de uva y también por las condiciones climatológicas.

Así, por ejemplo, las heladas pueden generar problemas de floración que pueden acabar retrasando la vendimia, mientras que el calor puede producir una maduración rápida que lleve al adelantamiento de la misma. Todo ello entre otros muchos factores como la lluvia, que influye en el desarrollo del fruto, tanto por la cantidad como por la distribución de la misma.

De hecho, las condiciones climatológicas son las que definen la añada que viene indicada en las etiquetas o contraetiquetas de los vinos. Esta añada puede ser una añada buena (cuando las lluvias han sido moderadas o escasas, bien distribuidas durante el año, y con buena insolación), una añada excelente o una añada regular.

Las campañas de vendimia y las denominaciones de origen

Los Consejos Reguladores de las denominaciones de origen protegidas (D.O.P) de vinos españoles tienen un importante papel en las campañas de vendimia, ya que establecen una serie de normativas y sistemas de control en relación a la misma para asegurar la calidad de los vinos que luego se comercializarán bajo esa D.O. Este papel está encomendado a los consejos por el artículo 26 de la ley 24/2003 de la Viña y el Vino.

Así, en estas normas de vendimia, que parten del Reglamento de la denominación de origen. pero a su vez se ajustan a cada año en función de las condiciones del mismo, se establecen, entre otros, criterios de rendimiento (uva producida por hectárea), para evitar una superproducción que merme la calidad, y a la vez se controlan dichas producciones con inspecciones durante la campaña de vendimia, pesado de las uvas vendimiadas ante inspectores, etc. El conjunto del trabajo de control del Consejo permite que cada denominación de origen pueda hacer estimaciones tanto del tiempo de vendimia como de lo que se va a cosechar durante la campaña.

A su vez, se asegura que los vinos se produzcan a partir de uvas vendimiadas en viñedos adscritos a la denominación de origen, evitando que se introduzcan uvas de otros territorios, que no han pasado por los controles de calidad de la denominación de origen.

Escrito por:uranda

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