El terruño se refiere a las características agronómicas de la parcela donde se planta la vid y que, en consecuencia, marcan el ciclo de la planta y las características del vino. Así, la suma de factores que definen el terruño hace que una misma uva plantada en terrenos distintos dé, a su vez, vinos diferentes. Pero ¿cuáles son los elementos que definen el terruño?

La calidad del suelo

El hábitat adecuado para el viñedo es aquel que ofrece escasez de nutrientes, al contrario de lo que sucede con otros cultivos. Una baja cantidad de materia orgánica en un suelo con una capa superior no muy gruesa y pobre en agua, proporciona mejores condiciones para obtener uvas equilibradas en cuanto a la concentración de aromas y azúcares. A partir de ahí se tiene en cuenta los minerales que posee el suelo e influyen directamente en las funciones vitales de la planta, las características físicas del suelo (arcillosos, calcáreos, arenosos, pizarrosos, volcánicos, aluviales, etc.), y las diferentes capas de terreno bajo tierra a través de la cual el suelo gana o no versatilidad respecto a los nutrientes y la retención del agua. El ser humano influye en el modo de cultivo de la vid.

El drenaje del agua

El drenaje implica la capacidad del suelo para dar salida al agua. El exceso de la misma perjudica a la vid, que requiere cierto “estrés controlado” para dar mejores frutos. Por ello, el objetivo es que las vides busquen agua a través de sus raíces, profundizando en las diferentes capas del terreno. Con ello, la planta consigue mayor sujeción y reserva de nutrientes con la llegada del invierno, cuando entra en reposo. Por eso es importante que el suelo tenga un buen drenaje, sobre todo para la elaboración de vinos concentrados.

La orientación del terreno, la altitud y el entorno del viñedo

El viñedo necesita de amplitud térmica, con días calurosos compensados por el fresco de la noche, y estaciones del año claras para que la vid siga su ciclo y las uvas alcancen la madurez con una buena concentración aromática. Es por ello que resulta importante la orientación del terreno donde está plantado el viñedo, ya que influye en el sol que reciben. A su vez, a mayor altitud, más fresco y también la altitud puede producir contraste térmico, al igual que el entorno, ya que viñedos cerca de altas montañas también estarán sujetos a mayor contraste térmico.

Terruños y denominaciones de origen

Las denominaciones de origen, entre otros factores como las variedades de uva, el clima, etc. vienen determinadas por el terruño: el vino característico de una zona con unas determinadas condiciones agronómicas en común a nivel general. Pero no resulta el factor más determinante en España.

Sin embargo, hay zonas donde el terruño o terroir hace al viñedo especialmente apto para producir grandes vinos. Especialmente reconocidos por su terruño son los vinos de Burdeos, aunque también cabe destacar Pomerol y Sant Eulion (en Francia), Piamonte y la Toscana (Italia), la zona del Rhin (Alemania), el Valle de Napa (California), etc. Porque, al fin y al cabo, en mayor o menor medida, los vinos hablan del lugar de donde vienen.

Escrito por:uranda

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