Tinta del país, tinto fino, cencibel, ull de llebre, arauxa, chinchillana… son sólo algunos de los muchos nombres que recibe la variedad de uva tinta tempranillo. Considerada una de las principales variedades de uva autóctonas de España, junto a la garnacha, y también se cultiva en otros países como Argentina, Australia, Estados Unidos, Francia o Portugal, donde uno de sus usos es para elaborar oportos.

El tempranillo, la más cultivada en España

Racimo de tempranillo

El tempranillo se considera una variedad originaria de La Rioja, de donde también procede el tempranillo blanco, una mutación reciente (de 1988) de la variedad tinta.

Aunque el tercero en producción, España es el país con más superficie plantada de viñedo a nivel mundial. En 2009 contaba con más de un millón cien mil hectáreas plantadas, de las que la reina era el tempranillo con 215.000Ha. Esta variedad no ha bajado de lo alto del podio en España, a pesar de que el sector vitivinícola sí que ha visto como se reducían las hectáreas de cultivo de viñedo en el país.

En las denominaciones de origen Rioja y Ribera del Duero, el tempranillo ocupa un 75% de la superficie de cultivo, y en la D.O. Valdepeñas llega al 80% y en la D.O. Arlanza sobrepasa el 88%. En general, está muy extendido en las comunidades autónomas de Castilla y León (donde además de las D.O. mencionadas el tempranillo es protagonista en la D.O. Arribes, D.O. Cigales, D.O. Tierra del Vino y D.O. Toro, con una variedad de uva autóctona, la toro, considerada también tempranillo). También hay gran presencia de tempranillo en Castilla La Mancha (donde además de Valdepeñas, destacan la D.O. La Mancha y los jóvenes de la D.O. Mondéjar), Extremadura, Madrid o Navarra.

Todo ello sin olvidar que la variedad de uva tinta tempranillo está presente en la gran mayoría de denominaciones de origen de vinos españoles.

¿Cómo son los vinos con tempranillo?

Si algo caracteriza al tempranillo es su versatilidad. Esta variedad de uva se tiene forma esférica, de color negro azulado, piel gruesa y pulpa carnosa. Las bayas se agrupan en racimos alargados, que maduran más temprano que otras variedades de uva españolas, de ahí el nombre tempranillo.

En función de la altitud donde se cultiva, da vinos tintos con mayor o menor acidez (más altitud, más acidez y, normalmente, más gradación alcohólica). Y esto junto al terreno y otros factores vínicos genera tempranillos muy diversos.

Sin embargo, si tienen algo en común es que son vinos con aromas afrutados, que se pueden consumir jóvenes, pero también son aptos para la crianza, adquiriendo un color rubí bastante característico.

Además, el tempranillo se emplea para vinos de coupage porque aromatiza muy bien con otras variedades de uva, ya sean autóctonas, como la garnacha (que le aporta carnosidad), cabernet sauvignon, graciano (variedad también autóctona de Rioja)… Muchas son las posibilidades, tanto con variedades autóctonas como foráneas, y tanto para vinos tintos como vinos rosados.

Escrito por:uranda

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